El Vendepatria y El Patriota. – Sobre Alfredo Barnechea.

Publicado: 06/04/2016

Escena 1: Un libro sobre política.

DSC_0135En julio del 2015 terminé de escribir una comedia que tenía 30 años dándome vueltas en la cabeza. “El Vendepatria” (lanzado en diciembre) narra la historia de un político ultra-pragmático que se da cuenta que el Perú no funciona, y toma la audaz decisión de proponerle a los peruanos que vendamos el país a una potencia extranjera y nos dejemos de intentar infructuosamente la búsqueda del progreso y la felicidad por nosotros mismos. Para sorpresa de todos, el político resulta elegido por mayoría requete-recontra-absoluta y empieza la larga tarea de vender un país.

Pero el nuevo Presidente tiene que gobernar el país durante los años que llevará la venta, así que para hacerlo escribe una Visión de País detrás de la que alinea todos sus esfuerzos y los de su equipo: “El Bienestar Común Progresivo”.  Alineados detrás de esta visión, todos los peruanos se ponen a trabajar y -oh sorpresa- el Perú empieza a mejorar y mejorar… El resto, léanlo en el libro. :)

 

Escena 2: Un café con sorpresa.

En setiembre del 2015, un amigo me cita en La Tiendecita Blanca para hablar de un proyecto urgente. Pensé que se trataba de un nuevo cliente publicitario, pero me equivoqué. Luego de ponernos brevemente al día, él me pregunta si hago campañas políticas, y yo le digo que no, que la política me parece un asco lleno de podredumbre y corrupción. Pero él insiste: “Y qué pasa Robby, si te digo que la persona en cuestión es un tipo limpio, honesto, sin historias oscuras, con una familia normal, un intelectual brillante y decente que quiere hacer esto únicamente por el bien del país.” Mi respuesta fue: “Compadrito, ese tipo no existe.”  Él se rió y me dijo “Sí existe! Y se llama Alfredo Barnechea”.

contactodirecto_chico¿Barnechea? A Barnechea lo había visto sólo en televisión en los setentas, cuando nos sentábamos a ver Contacto Directo en familia, con papá, mamá y hermanos, como se hacía en ese entonces. Desde esa época, nunca más supe de él.

Mi amigo insistió hasta que me convenció de darle una chance: agarró su celular y ahí mismo agendó una reunión para la mañana siguiente y me dejó “clavado” con una reunión a la que iría más por compromiso con mi pata, que por convicción.

 

Escena 3: Un político que no existía.

Esa noche llegué a casa a googlear Barnechea… Alfredo Barnechea… Barrenechea… y cuantas variantes hubieran. Me di con la sorpresa de que Alfredo prácticamente no existía en la red. ¿Cómo era posible que un tipo semi-famoso se hubiera mantenido tan a salvo de Google? La verdad, hasta me pareció sospechoso… De hecho, sólo se había salvado uno de sus programas de Contacto Directo en que entrevistaba a Haya de la Torre, algunas de sus columnas en Caretas y por ahí una decena de menciones más, la mayoría sobre sus libros. No tenía Facebook, no tenía Twitter… no existía!

Uno de los 2 o 3 videos que habían por ahí era una conferencia que había dado en 2013 para el Ceplan; empecé a verla y simplemente me enganchó. Era una explicación logiquísima, clarísima y sustentadísima en datos históricos y económicos, del potencial y las oportunidades que el Perú tenía por delante. Y también de sus riesgos, si es que el Perú no aprovechaba lo que el llamaba una “ventana de oportunidad” temporal. Recuerdo clarísimo que lo que más me marcó, fue una frase que decía más o menos lo siguiente: “yo creo -sinceramente- que nosotros podemos ver al Perú convertido en un país desarrollado, en esta vida”.

Esa frase me tocó. Tocó en mi una frustración que tengo y que está en el centro mismo del El Vendepatria, la sensación de que nuestro país no funciona, y que con los políticos que tenemos, jamás va a funcionar. Seguramente todos sentimos un poco de eso. Entonces, que aparezca un tipo de la nada y que en el primer contacto (aunque sea a través de un video en YouTube) me diga y me convenza de que el Perú sí tenía una salida hacia adelante, que sí se podía… pues simplemente hizo que mi cerebro se diera dos mortales hacia atrás con tirabuzón. Esa noche decidí que sería interesante ayudar a Alfredo Barnechea, siempre y cuando el tipo no resultara un intratable en la reunión del día siguiente.

 

Escena 4: Ideas e Ideales.

El 5 de setiembre a las 10 de la mañana, conocí a Alfredo. El chico de la televisión se había convertido en un sesentón. Era mucho más alto de lo que hubiera imaginado, pero la voz y los gestos eran los mismos que recordaba. Estaba muy serio, y -como era lógico y porque yo ya venía muy bien recomendado- empezó un speech para convencerme de apoyarlo. Un tipo inteligente: no me habló directamente de política, sino de marketing. Me explicó la oportunidad política que veía: en ese momento estaban Keiko y PPK muy a la derecha y ambos representaban en esencia el mismo modelo económico y político de los últimos años; mientras que en la izquierda no había nadie (en ese entonces Vero Mendoza no había surgido aún) más que Acuña, que todos sabíamos que no llegaría lejos. Existía también un tal Julio Guzmán que venía creciendo, pero hasta ese entonces no era nada serio. Había pues un espacio político importante para las ideas de cambio que él tenía y que la gente esperaba. Debo decir como publicista y marketero, que su lectura del mercado político era impecable: había detectado un gran nicho que en ese momento nadie podía satisfacer de manera creíble.

Triángulo-Barnechea-ATTAT

El famoso triangulito rojo diseñado por mi socio y amigo, Lorenzo Sakespear.

Poco a poco la conversación se fue soltando (Alfredo hace bromas, buenas imitaciones y sabe buenos chistes) hasta que pude hacerle algunas preguntas que para mi eran claves antes de meterme en el pleito. Sobre todo una:

  • Alfredo, yo soy liberal, soy pro-libre-mercado y libre competencia… ¿Dónde te ubicas tú?
  • No te equivoques: yo también creo en la libre empresa y en el libre mercado! -me dijo inmediatamente. Pero… yo creo que el Estado debe tener un rol más activo como un árbitro y regulador de las empresas.
  • ¿¿Control de precios?? -me escarapelé todito, recordando los tiempos de Velasco y Alan Primero.
  • No, no… -me tranquilizó- pero hay otras formas de regular la economía a través del Estado. A ver… por ejemplo, con las tarjetas de crédito que realmente abusan cobrando más de 100% de interés a la gente. No lo hacen en Chile, no lo hacen en Argentina, pero lo hacen aquí. Yo puedo hacer que el Banco de la Nación compre todas esas deudas a tasas mucho más razonables para los peruanos, no a tasas negativas porque no se trata de que el Estado pierda plata, al contrario, tasas positivas para que el Banco incluso gane plata! ¿Me explico? Así, sin regular, puedo hacer que las tarjetas de crédito cobren intereses más justos para la gente.
    El problema Robby -me dijo- es que aquí se ha llevado el liberalismo a un extremo exagerado que no existe ni en los países más liberales del mundo. Han desaparecido por completo el rol del Estado a tal punto, que nadie defiende a los peruanos y nadie defiende al país. El Estado tiene la obligación de participar activamente en ciertas áreas, y especialmente en cierto tipo de proyectos de gran envergadura en los que -como país- no podemos quedarnos sentados simplemente esperando la iniciativa privada. Hay que desarrollar ciertas industrias, hacer ciertas carreteras, muchas irrigaciones, muchos puertos… que no pueden esperar los tiempos de la empresa privada. El Estado tiene que hacerlo. Ya luego se ve si se vende o se da en concesión… pero esas cosas se tienen que hacer cuando el Perú las necesita y no cuando a las empresas les conviene.”

Qué les puedo decir… Me di cuenta que estaba delante de una especie que yo pensé que ya se había extinguido hace muchas décadas: un Patriota. Un tipo que cree en el Perú, que conoce a fondo el país y que quiere llevarlo a un lugar distinto. Un tipo lleno de ideas e ideales. ¿Cómo podría alguien decirle que no?

En esa misma reunión me comprometí a ayudarlo. Le dije algo como: “Bueno Alfredo, si un tipo como tú se quiere comprar este pleito, creo que mi deber es ayudarte.” ¿Y cuánto me va a costar?-preguntó después de agradecerme. “Pues nada”-le dije. “Yo no me dedico a hacer campañas políticas. De hecho no sé hacer campañas políticas: pero me voy a meter sólo porque creo que serías un Presidente del que me sentiría orgulloso. Sólo te pido una cosa: que no me falles.”

 

Escena 5: Y ahora de El Patriota a El Vendepatria.

En las reuniones siguientes fui conociendo más a fondo a Alfredo. No puedo decir que es un tipo normal para nada, porque ninguna persona que quiere ser presidente de un país es una persona “normal”. Todos tienen sus cosas, sus egos, sus mañas. Pero lo que sí sé ahora -y puedo afirmar- es que es un tipo bueno. No se ha metido en esto para hacerle daño a nadie, por ambición de dinero o poder, ni por ningún plan maquiavélico para dominar el país. Lo que el tipo dice en sus discursos, es. No hay más.  Alfredo lleva una vida como la de todos nosotros, en una casa bonita, con una con una familia tan “normal” como la de ustedes o la mía, una familia que se ríe, que bromea, que se molesta y discute, pero que se quieren, se cuidan y se ayudan. De hecho, toda la familia en pleno está apoyándolo activamente en la campaña, al punto que los que no somos de la familia los hemos bautizado como “Los Kennedy”. (Aunque bien podrían ser “Los Auquéneddy”, para darle un poco de de sabor nacional.)

(El comercial de arriba fue filmado en estudio prestado con cámara prestada. Costo cero.)

Poco a poco fuimos trabajando para convertir sus ideas políticas en una Estrategia de Marca y Comunicación, para ganar primero las elecciones internas en Acción Popular y luego, ojalá, para pasar a la segunda vuelta electoral.

Todo el proceso ha sido una aventura única, plena de acción, romance, emoción, decepción, traición y todo lo que tienen las series de género político. Todo se hizo gratis, a punche, con ayuda de voluntarios y amigos. No ha sido una campaña de presupuesto bajo: ha sido una campaña de presupuesto paupérrimo: hecha a base de smartphones y redes sociales. Aún pienso que lo mucho o poco que se ha logrado fue pura magia. Algún día escribiré la historia en detalle; pero hay un momento que quiero contarles porque de alguna manera cierra la serie de coincidencias que me llevaron a estar ayudando a Alfredo.

Debe haber sido por ahí como a la tercera o cuarta reunión… en la que -ya todo el mundo más relajado- le conté un poco de la historia de El Vendepatria y de cómo el personaje de mi libro tenía una visión que unificaba todos sus esfuerzos, el “Bienestar Común Compartido”. Alfredo prácticamente saltó de su silla y dijo casi gritando: “¡¡Pero si eso es exactamente lo que yo quiero hacer!! ¿¿No te lo había comentado ya?? ¡¡Eso se llama una Sociedad de Bienestar!! ¡¡Y yo voy a convertir al Perú en una Sociedad de Bienestar!!”

En ese momento, les juro que las nubes se abrieron en el cielo, un rayo de luz bajó sobre Alfredo, empezaron a sonar campanas… y una voz celestial me dijo “Estás haciendo lo correcto, Robby. Dale pa’lante!”

 

(Este comercial llamado “Palmas”,  fue filmado por Daniella Touzett con su smartphone y mucho cariño.
Nunca hubo plata para ponerlo en la TV, pero le fue muy bien en el Facebook y Twitter.)

34 Comentarios en "El Vendepatria y El Patriota. – Sobre Alfredo Barnechea."

  1. Reply

    Soy testigo… grande Robby!

  2. Reply

    Gracias por el aporte. Ojalá y Alfredo salga elegido presidente. El tiene mi voto.

  3. Reply

    Artículos como estos hacen que me sienta orgullosa de por quien voy a votar. No se si pasaremos a segunda vuelta o no, pero yo creo en el. Gracias por narrarnos tu historia.

  4. Reply
    Guillermo Arteaga dice: 06/04/2016 a las 3:39 PM

    Sobrino querido han hecho ambos un gran trabajo. Ojalá que el pueblo no se distraiga en adefesios como el sombrero y el chicharrón. Hay cosas más importantes que los diarios no han querido entender, pero “such is life in the tropics”.

  5. Reply
    Gino Drago dice: 06/04/2016 a las 7:41 PM

    Hola Robby, compartimos la misma esperanza por nuestro PERU. Y toca persisitir en nuestros valores apoyando a Alfredo. Exitos Totales!!!

    • Reply

      Gracias Gino!
      Nunca me interesó la política y ni loco me meto en eso. Pero creo que Alfredo ha dejado una puerta abierta para que una nueva generación de jóvenes aprenda que se puede hacer política limpia y valiosa. Veamos si AP sabe aprovechar la oportunidad que les ha quedado en la línea del arco.

  6. Reply

    Felicitaciones Robby Ralston y al igual que ud. yo me convenci al escucharlo pero fue en una entrevista sobre el gas … gracias y Adelante!.

  7. Reply
    Gladis Tacora dice: 06/04/2016 a las 11:42 PM

    Desde que lo conocí (por redes sociales) lo sigo lo admiro e iré al Perú solo para votar por el.

  8. Reply
    Brenda Biffi Baldovino dice: 07/04/2016 a las 11:27 AM

    Sólo quiero agradecerte por todo lo que haz hecho, no sólo por el Sr. Barnechea pero todos los peruanos, por un Pais Digno del cual podamos sentirnos orgullosos. Gente linda como tú y él tienen todo mi respeto y admiración. Bendiciones

    • Reply

      Gracias Brenda.
      Es bonito que se pueda usar la palabra “dignidad” en un entorno político peruano. Quizás ese es el gran triunfo de Alfredo.

  9. Reply
    Anghella Rospigliosi dice: 07/04/2016 a las 12:54 PM

    ¡Excelente relato, Robbie! Hay algo en él ue ne hizo creerle desde el principio. Ojalá sea esta vez, aunque la cosa está color de hormiga, pero Alfredo Barnechea ya está en el ojo público y todavía queda mucho camino por recorrer.

    • Reply

      Gracias Anghella!
      No fue esta vez… pero como dices, ahora Alfredo existe, es una marca política conocida, diferenciada y considerada. Esperemos que nos cuente sus planes futuros.

  10. Reply

    Qué bonita historia Robby! Gracias por compartirla!

  11. Reply
    Susan Bermúdez Beteta dice: 07/04/2016 a las 5:59 PM

    Yo votaré por Alfredo Barnechea y con mucha convicción.

  12. Reply
    manuel cuadros dice: 07/04/2016 a las 11:03 PM

    Robby:
    Pero cómo se hace para que no se dispare en los pies?
    Un abrazo
    Manuel

    • Reply

      :)
      Creo que es imposible que un ser humano no cometa errores en una campaña. Son muy largas y con muchas oportunidades para meter la pata. Me parerec que dónde estuvimos débiles fue en nuestros protocolos de crisis, para saber reaccionar a tiempo frente a los inevitables errores.

  13. Reply

    Qué bello post Robby! Este domingo votaré seguro por AB y tendré la paz de la conciencia tranquila…

  14. Reply
    Alexander Carlin dice: 08/04/2016 a las 10:52 AM

    genial Robby, y si tienes toda la razón necesitamos a alguien que ame al país que lo quiera sacar adelante aunque se pelee con una gran parte, un visionario , idealista que crea y este convencido de que se puede lograr y Barrenechea se ve como una gran opción, solo espero que no falle , ni decepciones

    • Reply

      Gracias Alexander!
      Ya no podremos saber eso. Pero que ahora haya un “visionario” en la política peruana, es una brisa de aire fresco, no? Particularmente yo ya estaba cansado de siempre lo mismo.

  15. Reply

    Trabajamos en base al Manual de Marca, un buen trabajo, echo por usted que nos brindo la guía para fortalecer la imagen en Lambayeque, ahora estoy convencido de que nos toca a nosotros.

    • Reply

      Gracias Daniel!
      Ahora le toca a AP construir sobre el cimiento de Belaúnde con el refuerzo que le ha dado el trabajo de Alfredo Barnechea. Tienen una GRAN oportunidad por delante. Ojalá la vean, se unan y se organicen para tomarla.

  16. Reply
    Oswaldo Sandoval dice: 09/04/2016 a las 11:04 AM

    Ronny muy bien yo estoy convencido n ustedes soy marketing t doc note envíame los vídeos para ponerlos vírales en mi cuenta de Facebook
    Te apoyo Dios quiera que pase a seguir nada vuelta
    Exitos
    Soy tío de Carlos Dulanto

  17. Reply

    Tengo 25 años y en las elecciones en las que he votado nunca he encontrado un candidato que valga la pena, pero este 2016, mi historia cambió. Cambió no sólo porque fui decidido a emitir mi voto, sino que también porque comencé a conversar de política con amigos y decidí jugar rol de “evangelizador” en lo que Alfredo defendía que era la Sociedad de Bienestar. Seguí sus redes sociales no solo con un like sino porque quería saber acerca de sus propuestas y lo que buscaba para el país y también me di cuenta que estaba frente a un patriota.
    Y ese patriota, me transmitió la convicción de comunicar su mensaje que, como pocos, era sincero y directo. Y por defender ese mensaje discutí días antes de las elecciones con amigos que usaban la frase “voto inteligente” para describir el voto por PPK para que “luche” contra Fujimori y tuve que aguantar las críticas diciéndome que estaba “perdiendo mi voto”. Ilusos, un voto no se pierde, un voto se hace por convicción no por seguir las proyecciones de una encuestadora. En resumen, jamás pensé escribir esto acerca de un candidato, pero Alfredo me hizo volver a creer en que en una generación podíamos ver un Perú ordenado y misteriosamente utilicé tus mismas palabras cuando veía sus vídeos: “Voy a confiar en ti, pero por favor, no me falles”.

    • Reply

      Gracias Oswaldo:
      Alfredo ha logrado que mucha gente como tú vuelva a creer en la posibilidad de una nueva política, más limpia, más decente, más enfocada. El efecto sobre los jóvenes ha sido notable. Hace una semana, un grupo de jóvenes se auto-convocó a través de las redes sociales y asistieron juntos al local de Acción Popular a inscribirse. Que yo recuerde, nunca antes se había visto lo de esa noche: miles de jóvenes haciendo cola nocturna en la puerta de un viejo partido político para inscribirse en él.
      Como tú, la gente ha detectado en Alfredo un liderazgo sano y bien intencionado.

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