Golazo para la autoestima infantil.

Publicado: 18/11/2017

 

Jueves 9AM. La ciudad despertaba silenciosa y despacito de una resaca de 36 años. Un golazo de Farfán y otro de la Sombrita nos habían clasificado hace una horas al Mundial.

Las redes sociales estaban llenas, las calles, vacías. 

Desde el parque, la voz de un niñito rompió la modorra del feriado, gritando con todas sus ganas: ¡¡¡Vamos Perú!!!

Yo había escuchado eso antes… 

Igual que el olor del plátano arrebozado con queso, el grito orgulloso y feliz de ese niño hizo que mi mente volara a la casa de mis abuelos, a los años 70, al barrio, al Parque Villarán, a esos “partidazos” que jugábamos con Edy, Rolfi, José Luis, Luis y José y los patas de las otras cuadras. 

En esos Mundiales imaginarios, ninguno de nosotros elegía ser Italia, Alemania o Argentina: si te tocaba elegir primero, elegías -sin dudarlo un segundo- ser Perú. 

Ninguno de nosotros quería ser Beckembauer o Muller: queríamos ser Cubillas, Perico o Chumpitaz. Hacías paredes como las que hacían Cueto con El Nene, huachitas como las que hacía Sotil, goles como los que hacía Cachito, Baylón o Gallardo. 

Si te tocaba elegir segundo… piña! Te quedaba resignarte a ser Brasil, el Campeón del Mundo; pero sabías que -aún siendo el scratch- jugarías en desventaja frente a los malditos que eligieron primero ser la Selección Peruana. 

¿Barcelona? ¿Manchester? ¿Bayern? Nah… Mi hermano Edy era hincha de la U (pobrecito), yo del Alianza. Ni nos interesaban los equipos de fuera. Para qué, si aquí había un reñidísimo campeonato local. Nos sabíamos todos los jugadores de cada equipo, llenábamos los álbumes, jugábamos fúlbito con chapitas, y donde hubiera fulbito de mano, ahí se iban nuestras monedas. Pegábamos afiches de los jugadores en la paredes de nuestra habitación, y banderines de equipos y selecciones que algún tío nos conseguía por ahí. 

Eramos fans. Eramos hinchas del fútbol del Perú. Cualquiera al que le regalaban una camiseta en Navidad o una pelota de cuero de 21 paños, salía a lucirla como si le hubieran regalado un playstation. 

Me alegré por el niño del parque… porque recordé lo que yo sentía cuando tuve su edad. 

Yo vivía en un país de sueños infantiles. Una tierra en la que había, amigos, familia y fútbol de nivel mundial. Y para colmo de las suertes… a mi me había tocado la tremenda suerte de ser peruano. ¡Que lecherazo!

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Ya entendí. #PerúPaísdeVioladores

Publicado: 27/10/2017

Cuando uno mete la pata debe disculparse.
Cuando uno mete la pata públicamente, debe disculparse públicamente.

 

LOS HECHOS.

La madrugada del miércoles, ante las múltiples reacciones que ya había tenido el hashtag #PerúPaísdeVioladores, publiqué mi opinión al respecto. En 3 tuits seguidos expliqué porqué no me gustaba.

Inmediatamente empecé a recibir durísimas respuestas y todo tipo de insultos.

La verdad es que no entendía por qué una simple opinión respecto a una frase, expresada de lo más educadamente, podía resultarles taaaan graaaave. Lo que escribí era exactamente lo mismo que le hubiera dicho a cualquier redactor que me hubiera propuesto un slogan similar: que era una frase cargada de negatividad, que debería buscar una alternativa mejor, una idea diferente que lograra unir a la gente en lugar de dividirla. 

“Están hipersensibles con el tema. Ya se les pasará.” -pensé.

Decidí que lo mejor era no contestar ninguno de los agravios. Además -francamente- no lo iba a hacer porque era imposible: eran demasiados (fueron tantos que en cierto momento del día fui Trending Topic!) y yo estaba con demasiado trabajo como para multiplicar cada respuesta por una andanada de contra-ataques. 

“Ya se les pasará… El fin de semana algún otro tema se hará más importante y se olvidarán” -cerré el capítulo.

O al menos eso pensaba.

 

LA EPIFANÍA.

Anoche, llegué a casa después de las 10PM,  luego de un evento de trabajo. Estaba molido y lo único que quería era desplomarme en mi cama.

Pero… mi hija Marina tenía otros planes.

Me dio el alcance y me dijo que había estado leyendo los tuits y que ella pensaba que los ataques eran justificados y que yo había cometido un error.

“¡Dios mío! ¿En serio? ¿A esta hora?”- me lamenté.

La verdad es que me decepcionó un poquito, pero no me sorprendió en lo más mínimo. Marina es una estudiante de Artes con opiniones muy firmes respecto a estos temas sociales. Más de una vez hemos tenido posiciones diametralmente opuestas en estos temas. Por la forma en que empezó, yo estaba seguro de que esta iba a ser una de esas largas discusiones. Y no me equivoqué.

Lo que siguió fue un amplio debate en el que ella me repetía básicamente las mismas cosas que había leído en los tuits: que no se trataba de publicidad, que había sido insensible, que yo no entendía porque no era mujer y no vivía lo que las mujeres vivían, etc, etc.

Por mi lado yo me defendía de cada punto con mis argumentos profesionales: que era un pésimo slogan, que sólo había dado mi opinión y que seguía pensando igual, que sin ser mujer yo había hecho exitosos comerciales para toallas higiénicas, que podía entender lo que sentían y que de hecho estaba completamente a favor de ellas, etc, etc…

Ya se imaginan: una discusión muy tensa e intensa. Ninguno daba su brazo a torcer y yo ya veía que ésta iba a ser otro de esos rounds ideológicos en los que simplemente terminamos en completo desacuerdo.

Ya estaba listo para darle un cierre al asunto cuando Marina me dijo: “No es un slogan, papá! ¡Es un grito! Están gritando “¡Nos están violando!” Y cuando alguien grita y pide auxilio, tú no tienes que ponerte a evaluar la forma en que esa persona gritó. Tú tienes que responder a ese grito y hacer algo para ayudar!”

Yo estaba sentado en las escaleras. Felizmente! Porque fue como si Marina hubiera dado un salto con doble giro y me hubiera acertado una patada voladora invertida directo en la cabeza.

Sentí un ¡POM! en el cerebro.

Y entendí.

Recién en ese momento, entendí.

 

MIS DISCULPAS Y COMPROMISO. 

#PerúPaísdeVioladores es un grito, el grito de cientos de miles de mujeres peruanas que todos los días se ven violadas en las más distintas formas. Incluso cuando no se concrete una penetración. Nuestras mujeres son violadas cuando se les agarra el poto en el micro, cuando se les agarra las tetas en la calle, cuando las silban o les dicen “piropos galantes” o frases vulgares.

#PerúPaísdeVioladores es un grito que sale de las bocas de nuestras madres, hermanas, esposas e hijas porque no se les respeta como personas y como iguales. No es un grito sólo contra los que consuman la penetración, sino contra una sociedad que las viola diariamente, en todos los sentidos en los que una persona puede ser violada.

#PerúPaísdeVioladores no es pues un slogan. Y ahí está -en parte- mi error. Los hashtags muchas veces pueden ser slogans o punch-lines, pero también pueden ser denuncias o pedidos de auxilio, como en este caso.

 

Fui realmente insensible al escuchar un grito como este, un doloroso y desesperado pedido de auxilio, y ponerme a evaluar si lo que estaban gritando las víctimas estaba bien dicho o mal dicho. Por mi insensibilidad y desatino les ofrezco mis sinceras disculpas a todas las mujeres. 

 

Ensimismado en mi trabajo del día a día, no tuve la lucidez necesaria para detenerme y darme cuenta de que estábamos hablando de un tema muchísimo más importante que el Marketing y la Publicidad, más grave que cualquier campaña, cualquier o cualquier marca, un drama dolorosamente real que no necesita de evaluaciones, opiniones o focus groups, sino -únicamente- nuestra solidaridad, compromiso y acción.

Lo peor de todo, es que #PerúPaísdeVioladores es el grito de una lucha con la que siempre me he sentido comprometido: como hijo, como hermano, como ex-esposo, como enamorado, como tío, como primo, como amigo, como compañero de trabajo y -por supuesto- como padre y ahora flamante abuelo de valiosas, admirables, inteligentes y valientes mujeres. 

Mujeres bravas y apasionadas como Marina, que a sus 25 se toma en serio el duro trabajo de educar a su papá de 55.

Gracias Marina: he escuchado el grito y créeme que saldré en respuesta a él en todas las maneras que pueda.

Porque ya entendí.

Mis disculpas, nuevamente.

#PerúPaísdeVioladores
#NiUnaMenos

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Perú vs Colombia, desde la Teoría del Color.

Publicado: 10/10/2017

Los policías hacen barra con sus pitos en las calles, el ejercito difunde un video con los soldados saltando y alentando, PPK decreta medio día feriado y aquí en la Jaulita Abierta ya estamos todos sin uñas, a la espera del Perú-Colombia.

En los últimos días he compartido en las redes algunos posts sobre la teoría del color, y se me ocurrió aplicarlos a los uniformes de Perú y Colombia. A ver qué sale…

 

PERÚ.

Predomina el BLANCO. Y el blanco significa EQUILIBRIO, CALMA, LIMPIEZA, HUMILDAD y SIMPLEZA. No se puede dejar de reconocer estos valores en el equipo de Gareca.

Pero además está la banda ROJA directa sobre el corazón. El rojo significa: PASiÓN, AMOR, ENERGÍA, OSADÍA, JUVENTUD Y EMOCIÓN. Nuevamente valores del equipo Gareca.

Juventud, equilibrio, humildad, simpleza, pasión, amor, energía… todo se ve muy bien para el lado peruano!

 

COLOMBIA.

La camiseta AMARILLA de Colombia transmite OPTIMISMO, ALEGRÍA, PELIGRO y CLARIDAD. No me queda más que desear que hoy tengan un claro y peligroso exceso de optimismo que dé una gran alegría a los peruanos. :)

Amarillo también es el color de la bilis y esperemos que los colombianos hagan mucha el día de hoy.

El pantaloncillo AZUL implica SEGURIDAD, CONFIANZA, ESTABILIDAD y FUERZA. Sólo me queda esperar que esa fuerza sea tan excesiva que les genere un par de expulsiones; y que esa seguridad, estabilidad y confianza se traduzca en un equipo lento y pasivo.

El azul también es el color de los moretones: ojalá que eso implique que alguno que otro colombiano se lesione en el partido y se vaya al cielo, que también es azul.

Finalmente las medias ROJAS transmiten lo mismo que en el caso peruano, pero mientras nosotros lo llevamos en el corazón en el caso de Colombia ellos lo tienen en las patas.

Rojas también son esas tarjetas que esperamos que el árbitro les muestre a los Colombianos.

 

LA CANCHA Y EL ARBITRO.

Además de las camisetas, está el VERDE de la cancha. No hay color más apropiado: es la ESPERANZA de los dos países la que se juega sobre el ella. Y claro… es el color del DINERO y todos sabemos los millones que se juegan para todos. 

Finalmente tenemos al hombre de NEGRO, que infunde PODER, MISTERIO y MUERTE. Recemos a papalindo para que esta noche el árbitro juegue a favor de Perú, o en todo caso neutral, pero nunca como el otro brasilero que arbitró en Buenos Aires.

 

CONCLUSIONES.

Como ya se habrán dado cuenta, en el caso del fútbol nada de la teoría del color aplica, porque de ser así, Perú hubiera estado en cada Mundial de la historia, sin falta.

Así que este ha sido sólo un ejercicio para entretener la mente, para hacer que pasen las horas y los minutos, y distraer un poco los nervios que a estas alturas nos están matando!

De lo único que podemos estar seguros es que esta noche, cuando juegue Perú, todos los colores de nuestra patria estarán unidos como en un arcoíris. todos gritando sin parar… ARRIBA PERÚ CARAJO!

 

 

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¿Por qué Keiko no quiere que su papá salga libre?

Publicado: 14/09/2017

La última vez que se sacó el tema del indulto a Fujimori, El Comercio publicó una investigación que mostraba que ya una buena mayoría de peruanos estaba a favor.

Pero entonces, casi en automático, Keiko salió con alguna pachotada agresiva contra PPK y casi como por consigna el bloque fujimorista en el congreso empezó otro de sus ataques al gobierno.

Y el tema del indulto, naturalmente, desapareció de la conversación.

No es la primera vez que ha pasado. Los acuciosos investigadores podrán revisar los medios y ver que el esquema se ha repetido al menos 3 veces:
– Se habla del indulto
– Keiko y los fujimoristas salen a la ofensiva
– El tema vuelve a cero.

 

¿Cuál será la estrategia?

Keiko debería tener claro que la única posibilidad de que PPK le de un indulto a su papá es que el ambiente político esté relativamente tranquilo, como para que el Presidente se sienta lo suficientemente sólido y seguro para tragarse el sapo de la reacción anti-fujimorista.

Es obvio. Y estoy seguro que lo saben.

Pero por alguna razón han decidido no darle esa tranquilidad indispensable para que se anime. Por el contrario, cada que se acerca la posibilidad, lo acorralan y lo atacan al punto que se le hace políticamente imposible tomar la decisión sin que se sienta que lo hizo a la fuerza.

Keiko + Alberto + Kenji

¿A qué están jugando los Fujimori?

Qué pueden estar tramando…

Keiko ya no va a ser Presidenta, eso me queda claro. La jugada de policía-malo-policía-malo con Kenji la entiendo perfectamente, y creo que les puede funcionar para que el hermano lo intente con éxito. Pero esa estrategia en tandem la podrían jugar perfectamente sin sacrificar una posible libertad para el papá.

¿Cuál puede ser la razón de fondo para que la hija sabotee cualquier intento de sacar al papá de la prisión?

Mi maquiavelismo no llega tan lejos. ¿Alguna teoría?

 

UPDATE 23/9/2017: 
Del genial Heduardo en El Comercio de hoy. :)

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No esperes nada de PPK en el 2017.

Publicado: 29/12/2016

Este año fue difícil para muchísimas empresas.

– Es que las medidas de PPK se han demorado mucho, Robby.

Es cierto. Ya termina el 2016, han salido poquísimas medidas y -a decir verdad- ninguna que ayude a mi negocio.

En esas conversaciones andaba cuando la luz me golpeó como un mazazo en la cabeza: ¡Justamente ese el problema! ¡Hemos empezado a esperar “algo” del Gobierno!

¡Pero qué bobos!

 

alan-garcia-ppk-2

PPK es sólo el siguiente Presidente en la reconstrucción del país. No esperemos milagros.

De pronto -por alguna razón que habrá que estudiar- nos pusimos a esperar que el Presidente mueva su varita mágica para que nuestros negocios se disparen hacia arriba. ¡Que tontos!

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El Vendepatria y El Patriota. – Sobre Alfredo Barnechea.

Publicado: 06/04/2016

Escena 1: Un libro sobre política.

DSC_0135En julio del 2015 terminé de escribir una comedia que tenía 30 años dándome vueltas en la cabeza. “El Vendepatria” (lanzado en diciembre) narra la historia de un político ultra-pragmático que se da cuenta que el Perú no funciona, y toma la audaz decisión de proponerle a los peruanos que vendamos el país a una potencia extranjera y nos dejemos de intentar infructuosamente la búsqueda del progreso y la felicidad por nosotros mismos. Para sorpresa de todos, el político resulta elegido por mayoría requete-recontra-absoluta y empieza la larga tarea de vender un país. (more…)

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El Vendepatria – Una comedia que no es chiste.

Publicado: 22/11/2015
Diseño Portada El Vendepatria: Roni Heredia.

Diseño Portada El Vendepatria: Roni Heredia.

Para hacerse grandes, las marcas, al igual que las personas, necesitan un objetivo, una visión, algo que les dé una razón de ser. Esa visión no puede ser un mero enunciado de lo que ya haces, no tiene sentido. Nike no dice “quiero fabricar zapatillas”. Nike dice “quiero hacer de cada persona, un deportista”. Esa, es una visión.

Con las personas pasa lo mismo: uno no se hace doctor, o ingeniero, o publicista, sin antes definir qué es lo que quiere lograr. Primero defines que quieres dedicar tu vida a curar a las personas que están enfermas, y luego te dices “Voy a ser doctor”. Sólo entonces te comprometes a quemarte las pestañas durante 7 años para empezar a serlo, y al terminar dedicas el resto de tu vida a ser el mejor doctor que puedas ser, para curar cada vez a más personas.

Si la necesidad de una visión es válida para las personas, para las corporaciones y para las marcas… cuánto más no lo será para un país! (more…)

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El día en que llegó el taxímetro y no nos dimos cuenta.

Publicado: 05/10/2015

Se demoraron tanto que ya para qué.

Ya voy a cumplir 53 y yo no recuerdo haber visto nunca un taxímetro en Lima. La verdad, tampoco recuerdo haber tomado ningún taxi en mi infancia; sí están en mi memoria las estaciones de taxi, porque había muy cerquita a mi casa, con una torrecita y una cajita con llave en la que los taxistas guardaban el teléfono en el que recibían los pedidos, pero no recuerdo que los hayamos llamado nunca. También recuerdo, prácticamente desde la época en que empecé a leer el periódico, la eterna discusión respecto a la necesidad de hacer que los taxímetros regresen a Lima: ese proyecto tiene muchísimo más años que los planes de desaparecer las combis.

Lo cierto es que mientras los alcaldes se sucedían uno tras otro y cada uno de ellos obligaba a los pobres taxistas a pintar su carro de un distinto color, ninguno tuvo el coraje suficiente para obligarlos a instalar un taxímetro. Y ahora ya es muy tarde: el taxímetro ha llegado. Ya está aquí, sin intervención ni control ni participación de ninguna municipalidad o ministerio. Claro, ya no luce como esos taxímetros que esperamos durante tantas décadas, pero cumple la misma misión: regula el costo del viaje en base a la distancia y al tiempo del recorrido. Ah, y ya no se llama taxímetro, se llama Uber. (more…)

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Tócame a los hijos…

Publicado: 11/06/2015

Uno de los insights más poderosos que existe -que duda cabe- es el amor por los hijos. Los padres somos capaces de todo por esos pequeños bichos que después de nueve meses llegan a nuestros brazos. Eso lo sabemos los publicistas y marketeros y es un recurso básico al que apelan miles de marcas en todo el mundo. Si alguien duda de la potencia de este insight, el mismo se está de poniendo en evidencia ahorita mismo en Ecuador.

Con el país al borde de la bancarrota por una caída de los precios del petróleo no presupuestada, el Presidente Rafael Correa está a la caza desesperada de dólares por dónde pueda encontrarlos. Impuestos, impuestos y más impuestos… (more…)

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La puntita nomas vs. Del lobo un pelo

Publicado: 15/03/2015

Para empezar debo declarar que después de haber conocido a bastantes homosexuales a lo largo de todos estos años, he llegado a la sesuda conclusión de que son seres humanos.

Si, yo sé que hay muchos a los que les parecen bichos raros que deberíamos encerrar en alguna lejana reserva natural para que nuestros hijos sólo se enteren de sus cochinadas cuando ya sean grandes, a través de algún documental de Discovery, pero no… estoy segurísmo de que son miembros del género humano y además súper parecidos al resto de nosotros: los hay buenos, los hay malos; los hay simpáticos, antipáticos; los hay idiotas y también brillantes. (more…)

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